Superalimentos: Llegaron para quedarse

Publicado el marzo 25, 2016

Más que ser un término con un verdadero sustento científico la palabra superalimento se refiere a ingredientes o productos funcionales, con altos valores nutricionales y con un aporte calórico muy bajo. Lo cierto es que con un panorama en el que la comida rápida, la obesidad y los desórdenes alimenticios parecen inevitables, es bienvenida esta tendencia que busca aliados en el camino que conduce a una alimentación más sana. Los superalimentos no son una cura milagrosa, pero pueden ser buenos para la salud y aportan en cantidades superiores algunas sustancias esenciales como antioxidantes, grasas saludables o vitaminas.

Casi en su totalidad los llamados superalimentos son de origen vegetal, sin embargo no es extraño encontrar algunos extractos animales, como la grasa de pescado y su Omega 3, tan recomendado para prevenir enfermedades coronarias. Estos alimentos deben incorporarse como parte de una dieta balanceada y orientada por un profesional, como recomendación general hay que consumirlos crudos o con la menor cocción posible y tratar de asegurar su frescura para que sus propiedades no se pierdan y se asimilen mejor.

Viejos conocidos

Algunos de estos superalimentos hacen parte de nuestra dieta desde hace mucho tiempo, sin embargo ahora experimentan una nueva juventud y son redescubiertos gracias a los beneficios que aportan a nuestros cuerpo.

  • Aceite de oliva: Ayuda a disminuir el colesterol malo, tiene propiedades antioxidantes
  • Legumbres: Son ricas en hierro, calcio y magnesio. Son gran fuente de proteína vegetal, aportan fibra y poca grasa.
  • Ajo: Tiene alta concentración de vitaminas y antioxidantes. Diurético.
  • Brócoli: Aporta una gran cantidad de vitamina C. Es rica en agua, fibra, antioxidantes y tiene pocas calorías.
  • Espinacas: Contienen minerales, vitaminas y fitonutrientes. Aportan potasio, zinc, magnesio, hierro y calcio. Son uno de los antioxidantes por excelencia, contribuyen prevenir el envejecimiento prematuro.

Nuevos invitados

Igualmente, con la tendencia de los superalimentos ganaron protagonismo otros productos que cotidianamente no eran muy conocidos, nuevos invitados a la fiesta de la alimentación sana que también hacen su aporte.

  • Quinua: De origen andino, es conocida como grano de oro, posee un alto valor nutritivo. Es fuente de proteína y vitaminas (C, B, E, hierro, tiamina, rivoflavina y minerales). Entrega fibra de fácil digestión
  • Kale (Col rizada): La llaman la nueva carne o la reina de los vegetales. Contiene hierro, calcio, vitaminas A, C y K. Se le atribuyen propiedades depurativas, antiinflamatorias y preventivas de enfermedades cardiovasculares.
  • Semillas de chía: Presentan un alto contenido de grasas Omega 3 (tal vez son la mayor fuente de esta sustancia en el mundo vegetal) y contienen fibra soluble e insoluble. Ayudan a reducir el colesterol y regular la glucosa en sangre. Aportan calcio, fósforo, manganeso, hierro, potasio, zinc, cobre, vitaminas del complejo B y vitamina E.
  • Algas: Tienen una densidad de nutrientes más alta que las verduras. Son ricas en calcio y son conocidas por su poder alcalinizante. Las variedades más populares son: Espirulina, Nori, Kelp, Kombu y Chlorella.

Tendencia, revolución o moda, puede ser que las tres palabras se ajusten a la realidad de los superalimentos, sin embargo la rapidez con la que las dietas del mundo los han acogido puede indicar que llegaron para quedarse y marcar un cambio en la alimentación del futuro.